lunes, octubre 3

Entrevistamos a Diego Vizcarra y Martín Aramburu, directores de Cabeza Negra. Se trata del primer largometraje de animación tradicional orientado a un público adulto, que cuenta una historia urbana en medio del caos de la década de los ochenta.

¿Pueden contarnos la propuesta estética de Cabeza Negra?

Martín: Cabeza Negra es una propuesta personal que nace de la inquietud mía y de Diego de hacer un largometraje en animación tradicional, que empatice con el público joven que le gusta la animación, ambientada en Lima y con el contexto de la escena subte de los ochenta.

Diego: Para nosotros es importante la coherencia de lo plástico con la propuesta. El hecho de hacer una película de animación tradicional que está ambientada en los ochenta, una época donde no había animación 3D. Está presente esta idea de hazlo tú mismo, los personajes de la película viven de forma precaria, no tienen o no necesitan mucho para hacer las cosas.

Los personajes de Cabeza Negra tienen un lado humano y otro lado animal, ¿Cómo desarrollaron esta idea?

Queremos que Cabeza Negra sea un referente de la animación reciente en el Perú
Martin Aramburu, director de Cabeza Negra.

Martín: La referencia principal es la imagen del gallinazo, que está muy presente en Lima. Es una referencia muy potente, una comunión entre el gallinazo y el cielo gris de la ciudad. Todos tenemos una parte animal. Tuvimos en cuenta esta tradición de algunas culturas y de la producción literaria que habla de ello. Es lo que pasa con el personaje principal, Ismael, y con otros personajes.

Diego: El símbolo del gallinazo funciona en la película insertando un mito creado por nosotros, donde el gallinazo revive a un ser humano en agonía comiéndoselo y fusionándose con él. De alguna forma representa el rol que asume que este animal en simbiosis con el ser humano, que recicla lo que desechamos.

Por la época en que se ambienta la película, ¿hay una propuesta sonora diferenciada en la película?

Martín: Aún tenemos por desarrollar la propuesta sonora. Tenemos muchos sonidos grabados en ambientes de Lima, pero la composición sonora está pendiente. Si bien mencionamos la movida subte como parte de la banda sonora, también hay otros tipos de música como la chicha.

¿Tienen algunas películas de animación que sean referentes para su trabajo?

Queremos que Cabeza Negra sea un referente de la animación reciente en el Perú Diego Vizcarra
Diego Vizcarra, Director de Cabeza Negro

Diego: Dentro de la animación tradicional, nuestros principales referentes son las películas de anime ochenteros y noventeros, películas como Ghost in the Shell, Akira y las películas de Satoshi Kon. Estas películas muestran consistencia entre la fantasía y la realidad que se sostiene sobre una plástica lograda.

Otro referente del que hablamos mucho fue Persépolis, principalmente por la forma en que desarrolla el momento histórico en que suceden los hechos que cuenta.

Martín: Hemos ido encontrando un sistema y una técnica que nos funciones y que sea algo propio. Como menciona Diego, nuestros principales referentes son Akira por la estética ochentera y por la potencia de la gráfica en la composición del caos de la ciudad. Y Persépolis porque habla de la realidad política de un país y de la cultura iraní. Aunque Cabeza Negra no tiene tanto espíritu documental, si nos gustaría que logre ese valor de referencia de la vida peruana de esa época.

¿En qué etapa de desarrollo está Cabeza Negra?

Diego: Obtuvimos un estímulo económico de DAFO (Ministerio de Cultura) con el que hemos cubierto la preproducción y la producción. Si bien hemos podido llegar a esta etapa gracias a ello, ha sido con presupuestos menores al promedio internacional. Tenemos casi el 100 % de la animación lineal cubierta. Estamos trabajando en la animación de color y de fondos.

Martín: Lo valioso de Cabeza Negra es que obtuvimos un estímulo económico para largometraje de ficción, compitiendo con proyectos de acción real. Pese a que hay estímulos específicos para proyectos de animación, en nuestro tiempo no postulamos en él. El proceso de animación a mano duró dos años, luego hemos avanzando simultáneamente con el color, el sonido y el montaje de la película. Lo esencial está listo para ingresar en la etapa de postproducción. Tuvimos una campaña de crowfunding por redes sociales, aunque requerimos de apoyo permanente para culminar la película de la mejor manera.

¿Consideran que el cine de animación peruano ha podido desarrollarse en los últimos años?

Diego: Creo que estamos en un momento crítico. Hay varios proyectos con estímulos del Ministerio de Cultura que estamos esperando ver. Lo que sí me parece importante es que las películas puedan exhibirse de buena forma. Personalmente estoy de acuerdo con las cuotas de pantalla para el cine nacional, como una ayuda para la producción local. Martín: Lo importante es demostrar que se pueden desarrollar proyectos de animación, en este caso con ayuda de los estímulos económicos de DAFO. Queremos que Cabeza Negra sea un referente dentro del desarrollo de la animación reciente en el Perú.

Pueden seguir la cuenta de instagram de Cabeza Negra: @cabezanegrafilm

Acerca de los directores de Cabeza Negra

Diego Vizcarra (Lima 1981)

Estudió en la Escuela de Cine de Lima, fundada por el cineasta Armando Robles Godoy, y Animación y artes digitales en la escuela Trazos en Madrid. Es experimentador autodidacta de las diferentes técnicas de animación tradicional. En su trabajo personal utiliza registros como el surrealismo, la psicodelia y la poesía para plantear, con un espíritu crítico, inquietudes, reflexiones y sueños sobre temas que cuestionan la condición humana, el estatus de la imagen o la relación con nuestro entorno natural. Ha realizado varios cortometrajes y videos experimentales. Cabeza Negra es su primer largometraje de animación.

Martín Aramburu (Lima 1980)

Es un artista visual que realiza videos con la técnica de animación 2D y stop motion. Estudió Comunicación Audiovisual en la Universidad Católica del Perú. Viajó a Madrid en donde residió durante ocho años, se especializó en Dibujo Animado (2D) y Stop Motion en la escuela ARS Animación. Estudió escultura en la Escuela de Artes y Oficios de La Palma. Ha realizado varios cortometrajes de animación bajo el nombre de El Esquilme: Pasajero (2005), Ladrón (2006), Mujer Boa (2006), El entierro de los gatos (2009 – Premio a mejor animación y mejor corto en Festival de Cine de Lima), Kené (2010). Cabeza Negra es su primer largometraje de animación.

Lic. en Ciencias de la Comunicación y programador del Cineclub de Lambayeque. Ha sido curador y programador del insólito Festival de Cine de Terror y Fantasía y del Festival de Cine Universitario "El cine que nos mueve".