Rapera a los 40: Autenticidad a toda edad [Reseña]

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Rapera a los 40 es una película independiente estrenada en Netflix; que desde su austeridad narrativa sabe crear una atmósfera plena y auténtica de la voz de los creadores y la fidelidad a su obra.

Autobiografía de contrastes 

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Estamos ante una historia autobiográfica. Radha Blank (Radha), es una dramaturga que llegada a los cuarenta años se encuentra en una crisis personal y creativa. De joven, su talento fue reconocido. Sin embargo, ese futuro prometedor en la escena cultural neoyorquina nunca llegó a concretarse. La ‘crisis de la edad’ que acompaña a Radha se complementa con la frustración profesional. 

El entorno de Radha, su mejor amigo y representante, sus estudiantes de instituto, entre otros, la reconocen talentosa al mismo tiempo que son su cable a tierra al momento de tomar decisiones importantes.

Teatro y hip hop

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Radha plantea dilemas permanentes. Por un lado, la adaptación teatral de su obra Harlem Av., que quiere que sea llevada a las tablas para sentir que todavía es dramaturga. Y por otro, su repentina incursión en el impro de hip hop. La incertidumbre del primero ante la pugna por la fidelidad de la puesta en escena, contrasta con la espontaneidad de la segunda, la libertad ante el micrófono y ante el público.

Los personajes secundarios aportan en estos escenarios. Su representante y amigo de infancia, como voz de conciencia, el productor que adapta su obra, como entidad demoledora de su integridad como artista. Quienes le permiten un respiro son los personajes que esquiva en un primer momento, el DJ que graba su demo y principalmente, su hermano, con quien revisa el legado de su madre, artista plástica de convicciones claras.

Aceptación y validación

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Los mejores momentos de Rapera a los 40, son aquellos que evitan los clichés aleccionadores y de reivindicación, y en cambio, eligen dar una voz propia a los personajes, irrumpiendo el discurso oficial de representación (el teatral y el cinematográfico). La reapropiación cultural como consigna, es llevada con contundencia sin perder el ingenio y el sentido del humor.